El arte que se desarrolla en el entorno urbano es, quizás, una de las expresiones artísticas o experiencias estéticas más puras que existen. Tanto el graffiti, como el arte urbano o street art, surgen de manera espontánea como una reivindicación personal y una crítica al sistema.
Para empezar se desarrolla en un entorno vivo, en continua transformación, lo opuesto al cubo inerte del espacio expositivo tradicional: el museo o galería de arte. Se tiende a pensar que el arte urbano, en especial el graffiti, se limita a llamar la atención buscando los espacios de mayor impacto visual para el espectador. Es cierto que el graffiti es una acción más o menos invasiva, pero ésto no es así esencialmente, el arte urbano o street art, como evolución del graffiti, trata de mimetizarse o integrarse en el entorno convirtiéndolo no sólo en el escenario de la obra, sino en parte activa de la misma. El artista urbano siempre parte de un estudio minucioso del entorno para que éste se integre y forme parte de él. Es el caso del artista Eltono, que no sólo ha creado un lenguaje visual propio basado en geometrías, muy alejado del gesto agresivo manuscrito que suele definir el graffiti, sino que además ha conseguido mediante la interacción de elementos urbanos, como vehículos, o los propios viandantes, que de manera casual participen en la elaboración de sus obras.





